Croquetas de jamón: la tapa que nunca falla (y el vino que la eleva)
Si te apasionan las croquetas, el tapeo y el vino, aquí tienes tu guía completa: tradición en el plato, Denominación de Origen en la copa y la ayuda de Gastrona para acertar siempre con el maridaje.
Sobre este plato: mucho más que simples croquetas
Y si a todo esto le sumas un buen vino con DO Rioja, Ribera del Duero, Rías Baixas, Priorat o Rueda, el resultado es un bocado 100 % español, vibrante y actual, perfecto para lucirte en casa sin complicarte demasiado.
Ingredientes clave y por qué funcionan tan bien
Jamón serrano: el alma de las croquetas de jamón
Esta sälta natural del jamón es clave a la hora de elegir vino: pide vinos con una acidez fresca que limpie el paladar entre bocado y bocado y evite que la sensación salina se quede demasiado tiempo en boca.
Patata cocida: cremosidad y cuerpo
Bechamel y mantequilla: la base sedosa
Rebozado y fritura: la magia del crujiente
La fritura también añade sabor tostado y una ligera sensación de grasa extra que el vino debe compensar. De nuevo, la acidez y la frescura son tus mejores aliadas en el maridaje.
Especias: pimienta negra y nuez moscada
Estas notas especiadas permiten que las croquetas se lleven bien con vinos blancos con algo de complejidad (fermentados en barrica, por ejemplo) o con tintos jóvenes con matices especiados propios de variedades como Tempranillo o Garnacha.
El resultado global es un bocado de sälta, cremosidad y krispighet perfectamente equilibrados. Justo lo que quieres cuando piensas en receta de croquetas de jamón y en un buen vino para acompañar.
Recipe
| Tiempo de preparación | 60 minutos |
|---|---|
| Tiempo de cocción | 20 minutos |
| Tiempo total | 80 minutos |
| Porciones | 4 |
| Dificultad | Moderado |
Ingredientes:
- 50 g Mantequilla
- 70 g Harina de trigo
- 500 ml Leche entera
- 120 g Jamón serrano (cortado finamente)
- Al gusto Sal
- Al gusto Pimienta negra
- 1/4 cdita Nuez moscada
- 200 g Patata (cocida y machacada)
- 2 unidades Huevo
- 150 g Pan rallado
- 500 ml (para freír) Aceite de oliva
- 6 tiras Jamón serrano en tiras
- 6 cdas Mayonesa (preferiblemente casera)
- 2 cdas (finamente picado) Cebollino fresco (para decorar)
Instrucciones:
- Pica finamente el jamón serrano y reserva. Prepara también el puré de patatas, asegurándote de que quede bien suave.
- En una cazuela, derrite la mantequilla a fuego medio. Añade la harina y remueve constantemente durante 2-3 minutos para formar un roux.
- Incorpora poco a poco la leche caliente sin dejar de remover con unas varillas. Cocina hasta que la mezcla espese y se convierta en una bechamel suave.
- Añade el jamón serrano picado, la patata machacada, sal, pimienta negra y nuez moscada. Cocina por 2 minutos y luego retira del fuego.
- Deja que la masa enfríe a temperatura ambiente y luego refrigérala durante al menos 1 hora para que tome consistencia.
- Forma croquetas alargadas con la masa. Pasa cada una primero por harina, luego por huevo batido y finalmente por pan rallado.
- Calienta el aceite de oliva en una sartén profunda a 180 °C. Fríe las croquetas por tandas hasta que estén doradas y crujientes (2-3 minutos por tanda). Retira y escurre sobre papel absorbente.
- Enrolla cada croqueta con una tira de jamón serrano y coloca una gota de mayonesa encima. Decora con cebollino picado.
- Presenta las croquetas en un plato elegante y sirve inmediatamente. Acompaña con una ensalada fresca si lo deseas.
Información nutricional (por ración):
- Calorías: 370 kcal
- Proteínas: 12.0g
- Grasa: 20.0g
- Carbohidratos: 45.0g
- Sal: 1.2g
Maridaje perfecto: qué vino elegir para tus croquetas de jamón
1. Blancos frescos y aromáticos (Rueda, Rías Baixas)
- Verdejo de Rueda (DO Rueda): ideal si te gustan los blancos secos, con buena acidez y notas de fruta blanca y heno. La acidez limpia la grasa de la bechamel y del rebozado, y su frescura equilibra lasälta del jamón.
- Albariño de Rías Baixas (DO Rías Baixas): más aromático y cítrico, con toques salinos que se entienden de maravilla con el jamón serrano. Perfecto si quieres un maridaje ligero pero con carácter.
Ambas opciones las encontrarás sin problema en cadenas como Carrefour o en cualquier vinoteca de barrio en España.
2. Tintos jóvenes y frescos (Rioja, Ribera del Duero)
- Rioja joven o crianza ligero (DO Rioja): Tempranillo con fruta roja fresca, ligeras notas de vainilla si ha pasado por barrica y taninos domados. Funciona muy bien con la textura cremosa de las croquetas sin imponerse.
- Ribera del Duero joven o roble (DO Ribera del Duero): algo más de estructura que un Rioja joven, con fruta negra madura y buena acidez. Ideal si las tomas como parte de una comida un poco más contundente.
3. Blancos con barrica o Godello con cuerpo
Si quieres un punto más gastronómico:
- Verdejo fermentado en barrica (DO Rueda) o un Godellogallego con algo de crianza: aportan volumen en boca, notas tostadas y de vainilla muy finas que se llevan de maravilla con el rebozado crujiente y la mantequilla de la bechamel.
Son vinos perfectos si sirves las croquetas como entrante en una cena más formal.
4. Espumosos para un tapeo festivo
Cómo acertar siempre
Trucos y técnicas para bordar tus croquetas
Además de seguir paso a paso esta receta de croquetas de jamon, hay pequeños detalles que marcan la diferencia entre unas croquetas correctas y unas de las que no se olvidan.
- Cuece bien la harina: cuando hagas el roux (mantequilla + harina), cocina al menos 2–3 minutos para que la harina pierda el sabor a crudo. Esto se nota muchísimo en el resultado final.
- Leche caliente, sin prisas: añade la leche caliente poco a poco, sin dejar de remover con varillas. Así evitas grumos y consigues una bechamel sedosa.
- Rectifica la sal al final: el jamón ya es salado. Prueba la masa antes de añadir más sal; muchas veces no hace falta añadir casi nada.
- Textura de la masa: debe ser espesa pero cremosa, que caiga lentamente de la cuchara. Si queda muy líquida, te costará formarlas; si queda demasiado densa, perderás suavidad en boca.
- Reposo en nevera: el reposo de al menos una hora es clave para que la masa coja cuerpo. Si puedes dejarla de un día para otro, mejor aún.
- Doble rebozado opcional: si quieres un crujiente extra, puedes pasar las croquetas dos veces por huevo y pan rallado.
- Aceite bien caliente: unos 180 ºC. Si está frío, las croquetas absorberán aceite y quedarán grasientas; si está demasiado caliente, se dorarán por fuera y quedarán frías por dentro.
- No satures la sartén: fríe en tandas, dejando espacio entre ellas para que se doren de manera uniforme.
Cómo servir tus croquetas de jamón: presentación y experiencia
- Emplatado: sirve las croquetas en una fuente alargada o en una pizarra, colocándolas en fila o en zigzag. El detalle de enrollarlas con una tira de jamón serrano y coronarlas con una gota de mayonesa casera y cebollino picado aporta un toque muy visual.
- Acompañamientos: una ensalada verde con un aliño ligero (aceite de oliva y un toque de vinagre suave o limón) equilibra muy bien la riqueza de las croquetas. También puedes añadir unas aceitunas y un poco de pan para completar el tapeo.
- Temperatura: sírvelas recién fritas, dejando solo un par de minutos para que no quemen en exceso. La magia de las croquetas está en el contraste entre el exterior crujiente y el interior cremoso.
- Momento del día: son perfectas como tapa al mediodía con un blanco fresco, como entrante en una cena informal con un tinto joven o incluso como parte de una mesa de picoteo entre amigos, al más puro estilo español.
- Vino a la vista: coloca la botella en la mesa, comenta laDO, la bodega, por qué la has elegido… Forma parte de la experiencia. Y si necesitas inspiración para la próxima vez, consulta Gastrona y guarda tus maridajes favoritos.
Conclusión: croquetas, vino y la ayuda de Gastrona
Preparar unas buenas croquetas de jamón en casa es una forma sencilla y deliciosa de celebrar la cocina española de siempre. Con esta receta de croquetas de jamon, unos pequeños trucos y un buen vino al lado, puedes transformar una cena cualquiera en un momento especial.
Ahora solo falta encender el fuego, abrir una botella y disfrutar.









