Introducción
Sobre este plato
El magret o pechuga de pato es una pieza muy apreciada en la cocina europea por su carne intensa, su grasa delicada y su capacidad para soportar salsas con contraste. En este caso, la salsa de saúco aporta un perfil aromático poco habitual en la cocina cotidiana: ligeramente floral, dulce y con un fondo afrutado que abraza el sabor del pato sin volverlo pesado. La col roja, cocinada lentamente, introduce un contrapunto vegetal, suave y algo avinagrado, mientras que las patatas con perejil aportan equilibrio, confort y una base neutra que limpia el paladar.
Ingredientes clave y su papel
La estrella del plato es la pechuga de pato. Su carne tiene un sabor más profundo que el pollo o el pavo, con una textura sedosa y una capa de grasa que, bien tratada, aporta untuosidad y aroma. Al marcarla por la piel y terminarla al horno, se consigue una superficie crujiente y un interior jugoso. Esa combinación pide vinos con frescura y suficiente estructura, pero sin exceso de madera ni tanino agresivo.
Receta
Ficha técnica
- Tiempo de preparación: 20 minutos
- Tiempo de cocción: 30 minutos
- Tiempo total: 50 minutos
- Raciones: 2
- Dificultad: Media
Ingredientes
- 2 pechugas de pato
- 2 cucharadas de jarabe o sirope de saúco
- 150 ml de caldo de ave
- 1 cucharada de vinagre de vino blanco o de manzana
- 1 cucharadita de mostaza suave
- 300 g de col roja
- 1 manzana pequeña, pelada y cortada en láminas finas
- 1 cucharada de mantequilla
- 1 cucharadita de azúcar moreno
- 250 g de patatas
- 1 manojo pequeño de perejil fresco
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
- Pimienta negra recién molida al gusto
Instrucciones
- Prepara la col roja.Corta la col en tiras finas. En una sartén amplia, derrite la mantequilla y añade la col, la manzana, el azúcar y una pizca de sal. Cocina a fuego bajo durante 15-20 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que esté tierna y ligeramente brillante.
- Cuece las patatas.Pela las patatas y córtalas en trozos medianos. Hiérvelas en agua con sal hasta que estén tiernas, unos 15 minutos. Escúrrelas y mézclalas con aceite de oliva, perejil picado y un poco de pimienta.
- Marca el pato.Haz cortes superficiales en la piel de las pechugas de pato sin llegar a la carne. Salpimenta. Colócalas en una sartén fría con la piel hacia abajo y cocina a fuego medio para que suelten grasa y se doren bien, unos 6-8 minutos.
- Termina la cocción.Da la vuelta a las pechugas y cocina 2-3 minutos más. Si lo prefieres más hecho, termina unos minutos en el horno precalentado a 180 °C.
- Haz la salsa.Retira parte de la grasa de la sartén y añade el caldo, el sirope de saúco, el vinagre y la mostaza. Cocina 3-4 minutos hasta que la salsa reduzca ligeramente y tenga textura brillante.
- Emplata.Corta el pato en láminas, sirve con la col roja y las patatas al perejil, y napar con la salsa de saúco.
Información nutricional aproximada por ración
- Calorías: 620 kcal
- Proteínas: 34 g
- Grasas: 34 g
- Hidratos de carbono: 38 g
- Azúcares: 12 g
- Fibra: 6 g
- Sal: moderada
Información dietética
- Contiene carne de ave
- Sin gluten si se usan ingredientes certificados sin gluten
- No apta para vegetarianos ni veganos
- Puede adaptarse con menos azúcar para una versión más ligera
Perfecto maridaje vino
1. Pinot Noir elegante de estilo borgoñón
Ideal si quieres un maridaje fino, gastronómico y muy preciso. Busca cuerpo medio, acidez alta y tanino muy suave. Este estilo respeta la salsa floral y acompaña el pato con delicadeza.
2. Pinot Noir alemán o Spätburgunder seco
3. Champagne rosado brut
Si quieres convertir la comida en celebración, esta es una opción excelente. La burbuja limpia la grasa del pato, la acidez refresca y el carácter rosado enlaza con la fruta y la salsa de saúco. Muy recomendable para una cena especial.
4. Tinto español delicado de perfil fresco
Consejos de cocina y técnicas
Para que el pato quede impecable, el primer paso es no tener prisa con la piel. Cocinarla a fuego medio en sartén fría permite que la grasa se derrita poco a poco y que la superficie quede dorada y crujiente. Si subes demasiado el fuego desde el principio, la piel se quemará antes de que la grasa se haya fundido bien.
La col roja también merece atención. Cocinarla lentamente con manzana ayuda a redondear su sabor y a evitar un punto crudo o demasiado agresivo. Y no olvides reposar el pato unos minutos antes de cortarlo: así conservará mejor sus jugos. Si quieres elevar aún más la experiencia, usa una tabla de corte limpia, un buen cuchillo y sirve la salsa justo al final para conservar su brillo.
Sugerencias de servicio
Sirve este plato en platos amplios y ligeramente hondos, para que la salsa tenga protagonismo y el conjunto se vea elegante. Coloca la col roja como base, las láminas de pato encima y las patatas al lado, con el perejil aportando color fresco. Unas pocas gotas de salsa alrededor bastan para dar sensación de restaurante sin recargar.
Acompáñalo con pan de masa madre si quieres una experiencia más completa, o con una ensalada verde muy ligera si prefieres aligerar el menú. Este plato funciona de maravilla en una cena tranquila, con luz cálida y una botella abierta a la mesa. En España, donde cenar tarde y compartir vino es casi un ritual, es ideal para una velada entre amigos o una comida especial de fin de semana.
Preguntas frecuentes
¿Qué vino va mejor con el magret de pato con salsa de saúco?
El mejor vino suele ser un tinto elegante de Pinot Noir o Spätburgunder, porque su acidez y su tanino fino acompañan la grasa del pato sin tapar la salsa floral. Un rosado espumoso brut también funciona muy bien si buscas una opción más festiva y fresca.
¿Puedo hacer un maridaje vino con vinos españoles?
Sí, y muy bien. Aunque la selección verificada favorece Pinot Noir y Champagne rosado, en España puedes buscar tintos finos de Rioja o Ribera del Duero con perfil fresco y poco roble. Lo importante es que tengan acidez, equilibrio y no sean demasiado potentes.
¿La salsa de saúco cambia mucho el maridaje?
Sí, porque añade un matiz dulce y floral que pide vinos con fruta roja limpia y buena frescura. Por eso el maridaje vino funciona mejor con estilos delicados, no con tintos muy tánicos o muy concentrados. La salsa es clave para encontrar la combinación perfecta.
¿Qué temperatura de servicio es ideal para el vino?
Si eliges un tinto ligero, sírvelo ligeramente fresco, entre 14 y 16 °C. Si optas por un rosado espumoso, bien frío, entre 6 y 8 °C. Esa temperatura ayuda a limpiar la grasa del pato y a resaltar la acidez de la col roja.
¿Dónde puedo comprar vinos adecuados para esta receta?
En España, puedes encontrar buenas opciones en El Corte Inglés, Carrefour y vinotecas locales. Busca etiquetas de Pinot Noir, Spätburgunder o espumosos rosados brut dentro de un rango aproximado de 6 a 15 €. Gastrona te ayuda a afinar la elección según tu gusto y el plato.
¿Puedo preparar esta receta con antelación?
Sí. La col roja puede hacerse antes y recalentarla suavemente, y las patatas también se pueden cocer con antelación. El pato, en cambio, conviene cocinarlo al momento para mantener la piel crujiente y la carne jugosa. La salsa se puede dejar casi lista y terminar justo antes de servir.









