Caldo gallego: tradición en el plato y vino en la copa
Sobre este plato: el alma de Galicia en un caldo
Su base es sencilla: patata, alubia blanca (o habas pequeñas), grelos o berzas, lacón, chorizo y unto. Pero como ocurre con casi todas las recetas tradicionales, hay tantas versiones como casas. En algunas zonas se usan berzas o repollo en lugar de grelos, en otras se prescinde del chorizo, y en otras el caldo es más ligero, casi transparente. Lo importante es el sabor profundo, ligeramente salado, con ese punto ahumado y graso que solo da el cerdo curado y el unto.
Ingredientes clave del caldo gallego y su papel en el plato
Grelos (o berzas, o nabizas)
Patatas
En términos de vino, ese volumen en boca admite tanto blancos con algo de untuosidad como tintos jóvenes de cuerpo medio, que acompañen sin dominar.
Chorizo y lacón
Unto
Receta de caldo gallego tradicional
Ficha rápida
- Raciones: 6 personas
- Tiempo de preparación: 20 minutos (más remojo previo)
- Tiempo de cocción: 2 horas – 2 horas y 30 minutos
- Dificultad: Fácil – requiere solo tiempo y mimo
Ingredientes
Para 6 raciones aproximadas:
- 100 g de alubias blancas secas (o habas pequeñas) puestas en remojo la noche anterior
- 1 manojo de grelos (unos 500 g) o, en su defecto, berzas/nabizas
- 4 patatas medianas (unos 500 g)
- 1 trozo de lacón salado (250–300 g), desalado según su punto de sal
- 1 hueso de espinazo o caña de ternera (opcional, pero da fondo)
- 1–2 chorizos gallegos (mejor ahumados)
- 25–30 g de unto de cerdo
- Agua (unos 4–5 litros, según el tamaño de la olla)
- Sal al gusto
Elaboración paso a paso
- La víspera: remojar y desalar
- Pon las alubias en remojo en abundante agua fría unas 12 horas.
- Si el lacón está muy salado, déjalo en agua fría entre 12 y 24 horas, cambiando el agua al menos una vez.
- Cocer las alubias y las carnes
- En una olla grande, coloca las alubias escurridas, el lacón y el hueso de espinazo o caña de ternera. Cubre con 4–5 litros de agua fría.
- Lleva a ebullición a fuego medio-alto. Cuando rompa a hervir, baja un poco el fuego, desespuma la superficie y deja cocer suavemente unos 45–60 minutos, hasta que las alubias empiecen a estar tiernas.
- Añadir el unto y el chorizo
- Incorpora el unto y los chorizos a la olla.
- Sigue cociendo a fuego medio unos 30 minutos más, para que el unto se funda y el chorizo perfume el caldo.
- Preparar las patatas y los grelos
- Pela las patatas y cáscalas(rompiéndolas con el cuchillo, no cortándolas en trozos limpios) para que suelten almidón y espesen el caldo.
- Lava los grelos, retira los tallos más duros y trocéalos grandes o pártelos con las manos.
- Incorporar patatas y verdura
- Añade las patatas al caldo y cuece unos 15 minutos.
- Después incorpora los grelos. Deja hervir a fuego vivo unos 20–30 minutos, hasta que patatas y verdura estén tiernas.
- Probar, ajustar y reposar
- Prueba de sal y rectifica si es necesario (recuerda que el lacón y el chorizo aportan sal).
- Retira el lacón, el chorizo y el hueso. Deja reposar el caldo 10–15 minutos antes de servir.
- Servir
- Deshuesa el lacón y córtalo en trozos. Corta el chorizo en rodajas.
- Sirve el caldo gallegobien caliente en platos hondos o cuncas de barro, con el lacón y el chorizo repartidos por encima o en fuente aparte.
Información nutricional aproximada (por ración)
Valores orientativos para una ración de 1 plato generoso:
- Calorías: 350–450 kcal
- Proteínas: 18–22 g
- Grasas: 18–25 g (con predominio de grasa procedente del cerdo)
- Hidratos de carbono: 30–35 g (sobre todo de patata y alubia)
- Fibra: 6–8 g
Información dietética
- Apto para: dieta sin gluten (si el chorizo no lleva trazas), amantes de la cocina tradicional.
- No apto para: dietas vegetarianas/veganas, dietas bajas en grasa, dietas bajas en sodio (por el contenido en curados).
Maridaje perfecto: vinos para caldo gallego
- Tener buena acidez para limpiar la grasa y refrescar el paladar.
- No ser demasiado tánico, para no chocar con los grelos.
- Tener cuerpo medio, que aguante el peso del plato sin taparlo.
1. Albariño de Rías Baixas (DO Rías Baixas)
- Por qué funciona: acidez alta, cuerpo medio, frescura salina que aligera el conjunto.
- Dónde encontrarlo: gran selección en El Corte Inglés, Carrefour y vinotecas locales.
- Precio orientativo: buenos Albariños entre 8 y 15 €.
2. Godello de Valdeorras o Bierzo (DO Valdeorras/DO Bierzo)
- Por qué funciona: acompaña la textura cremosa del caldo y se integra muy bien con el punto untuoso del unto.
- Dónde encontrarlo: referencias interesantes en vinotecas locales y grandes superficies.
- Precio orientativo: 9–15 €.
3. Mencía joven de Ribeira Sacra o Bierzo (DO Ribeira Sacra/DO Bierzo)
- Por qué funciona: el tanino no es agresivo, la acidez es marcada y el carácter ligeramente vegetal acompaña bien a los grelos.
- Dónde encontrarlo: cada vez más presencia en El Corte Inglés y Carrefour; muy habituales en vinotecas gallegas.
- Precio orientativo: 7–12 €.
4. Tintos suaves de Rioja o Ribera del Duero (crianza ligera)
- Por qué funcionan: la fruta roja y la madera suave acompañan el lacón y el chorizo; la acidez de muchos Riojas equilibra la grasa. En Ribera, busca vinos no excesivamente tánicos.
- Dónde encontrarlos: mucha oferta en supermercados como Carrefour y El Corte Inglés, y en vinotecas locales de cualquier ciudad.
- Precio orientativo: muy buenas opciones entre 6 y 15 €.
Trucos y técnicas para un caldo gallego perfecto
- Desalar bien el lacón: si te pasas de sal, el caldo se estropea. Mejor desalar de más y corregir con sal al final que quedarte corto de remojo.
- Cocer siempre desde agua fría: tanto alubias como carnes deben empezar en agua fría para que suelten bien sus jugos y el sabor quede en el caldo, no al revés.
- Cortar las patatas cascándolas: esto no es capricho, es clave para que el caldo engorde de forma natural.
- No te pases con el unto: da un sabor increíble, pero en exceso puede resultar pesado. Entre 25 y 30 g suelen ser suficientes para una olla familiar.
- Espumar al principio: retirar las impurezas en los primeros hervores deja un caldo más limpio de sabor y aspecto.
- Añadir las verduras al final: los grelos demasiado cocidos pueden perder color y sabor. Mejor incorporarlos cuando las patatas ya están casi hechas y darles el tiempo justo.
- Reposo obligatorio: deja que el caldo se asiente 10–15 minutos (o incluso unas horas, recalentándolo después). Los sabores se integran y gana profundidad.
Cómo servir el caldo gallego y disfrutarlo al máximo
La presentación de este plato pide sencillez y autenticidad:
- Vajilla: lo ideal son cuncas de barro o platos hondos blancos que dejen lucir el color del caldo y la verdura.
- Carne aparte o dentro: puedes servir el lacón y el chorizo troceados dentro del caldo o en una fuente aparte para que cada uno se sirva a su gusto, como se hace en muchas casas gallegas.
- Pan imprescindible: acompaña con un buen pan gallego o, en su defecto, pan de corteza crujiente y miga densa. Este es un plato que pide mojar.
- Orden del menú: el caldo gallego funciona muy bien como plato único en cenas de invierno o como primer plato potente en comidas largas de domingo.
Para redondear la experiencia, cuida también el servicio del vino:
- Sirve el blanco (Albariño, Godello, Rueda) bien fresco, alrededor de 8–10 ºC.
- Los tintos jóvenes (Mencía, Rioja joven) agradecen unos 14–15 ºC, lejos del calor de la cocina.
- No tengas miedo de abrir dos botellas diferentes para comparar maridajes: es una manera fantástica de aprender y disfrutar.
Pon música suave, llena la mesa de platos hondos, pan y vino, y deja que el aroma del caldo lo haga todo. Al final, se trata de eso: de compartir, de charlar, de repetir plato sin mirar el reloj.












